Category Archives: Nutrición Clínica

Artritis Reumatoide

Definición

La artritis reumatoide (AR) es un trastorno inflamatorio crónico y autoinmune que afecta principalmente a las articulaciones. Las manifestaciones clínicas de la AR incluyen dolor articular, rigidez, hinchazón, así como destrucción articular y manifestaciones sistémicas. La AR puede causar daño articular progresivo y discapacidad. Los factores de riesgo para la AR son genéticos y no genéticos, incluidos el tabaquismo, los cambios en la microbiota, el sexo femenino, la dieta occidental y los factores étnicos (1). Los efectos de las intervenciones dietéticas para la AR ocurren a partir de los tres meses (2).

Intervenciones dietéticas

  • La terapia nutricional para la AR tiene como objetivo atenuar la inflamación alterando la proporción de ácidos grasos ω-6 a ω-3 y aumentando los antioxidantes. La reducción del ácido araquidónico (AA), un ácido graso ω-6, es particularmente relevante. El AA es el precursor de los eicosanoides, que están involucrados en una variedad de funciones y reacciones celulares. Los eicosanoides también son mediadores de la inflamación y la cantidad de AA liberada de la membrana celular determina la intensidad de la inflamación. Cuando hay menos AA en la membrana celular, se libera menos AA y se forman menos eicosanoides. El ácido graso ω-3 eicosapentaenoico (EPA) reduce el contenido de AA en las membranas celulares, dando como resultado menor AA disponible para la oxidación a mediadores inflamatorios (1).
  1. Las dietas vegetarianas contienen menos AA que las dietas con carne, mientras que las dietas veganas prácticamente no contienen AA. Por lo tanto, las dietas vegetarianas y veganas pueden influir favorablemente en la inflamación (1,3).
  2. La dieta mediterránea (DM) se caracteriza por la abundancia de alimentos vegetales como cereales sin refinar, frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva virgen extra; consumo moderado de aves, productos lácteos y huevos; y bajo consumo de dulces y carnes rojas. La DM demostró mejoras modestas en general en la AR estable y moderadamente activa (2). Se debe tener especial consideración al recomendar la dieta mediterránea a pacientes con AR, ya que la sensibilidad al gluten es más común en pacientes con enfermedades reumáticas que en la población general (1).
  3. Suplementación de W-3: En estudios que involucraron la administración de ácidos grasos omega-3 (≥2.7 g/d), aceite de pescado u otros aceites (onagra), pareció haber una reducción en la actividad de la enfermedad de AR, una menor tasa de fracaso de la farmacoterapia y podría ayudar a reducir el requerimiento diario de antiinflamatorios no esteroideos y el consumo concomitante de analgésicos (2)
  • El impacto de las fibras dietéticas y la actividad metabólica del microbioma intestinal contribuye aún más al efecto antiinflamatorio de las dietas vegetarianas, veganas o mediterráneas. En pacientes con AR, una alimentación rica en fibra aumenta los ácidos grasos de cadena corta antiinflamatorios, disminuye las citocinas proinflamatorias y altera favorablemente la composición del microbioma intestinal. La carne roja, la sal o incluso la ingesta excesiva de alimentos pueden actuar como desencadenantes, como se mencionó anteriormente, mientras que, por el contrario, el pescado, la fruta y las verduras actúan como «moderadores», reduciendo la inflamación (2)
  1. Probióticos: La triada «dieta, microbiota y permeabilidad intestinal” es el foco de revisiones recientes. La respuesta inflamatoria crónica inducida por la disbiosis intestinal puede contribuir de manera crítica al desarrollo de enfermedades reumáticas. Por lo tanto, es posible que las dietas que eliminen los grupos de alimentos que desencadenan una respuesta alérgica o inflamatoria resulten en una reducción de la inflamación al alterar la población de microbiota intestinal. De acuerdo con estos resultados, se ha demostrado que los probióticos reducen las citocinas proinflamatorias (2).

Referencia bibliográfica

  1. Schönenberger KA, Schüpfer AC, Gloy VL, Hasler P, Stanga Z, Kaegi-Braun N, Reber E. Effect of Anti-Inflammatory Diets on Pain in Rheumatoid Arthritis: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients. 2021 Nov 24;13(12):4221. doi: 10.3390/nu13124221. PMID: 34959772; PMCID: PMC8706441.
  2. Philippou, E., Petersson, S. D., Rodomar, C., & Nikiphorou, E. (2021). Rheumatoid arthritis and dietary interventions: systematic review of clinical trials. Nutrition reviews79(4), 410–428. https://doi.org/10.1093/nutrit/nuaa033
  3. Sidhu, S. R. K., Kok, C. W., Kunasegaran, T., & Ramadas, A. (2023). Effect of Plant-Based Diets on Gut Microbiota: A Systematic Review of Interventional Studies. Nutrients15(6), 1510. https://doi.org/10.3390/nu15061510

Colesterol

El colesterol es una molécula indispensable para la vida, desempeña funciones estructurales y metabólicas que son vitales para el ser humano.

Proviene de la dieta o es sintetizado por nuestras células, siendo precursor de otras biomoléculas fisiológicamente importantes como las hormonas esteroideas, ácidos biliares y la vitamina D.

Sin embargo, la acumulación excesiva de colesterol en nuestros tejidos y altas concentraciones en sangre (hipercolesterolemia), pueden tener consecuencias patológicas.

A continuación os muestro ciertos alimentos o grupos de alimentos que ayudarán a mejorar tu control metabólico:

Frutos secos

La incorporación de frutos secos en la dieta de adultos sanos con sobrepeso/obesidad tiene efectos favorables sobre los TG séricos y el LDL-C (podrían ejercer efectos protectores frente a la dislipemia en esta población).

El ácido α-linolénico (ALA) es un ácido graso esencial. componente de las semillas y aceites oleaginosos, así como de los frutos secos (particularmente las nueces). Aumentar el ALA en la dieta se ha asociado con un 10 % menos de riesgo de enfermedad cardiovascular total y un 20 % menos de riesgo de enfermedad coronaria mortal (al reducir el colesterol total, el colesterol LDL, los triglicéridos y la presión arterial).

Arándanos y moras

Algunos estudios mostraron que el consumo de arándanos y moras produce una mejora significativa los triglicéridos, el colesterol sérico total, las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y las lipoproteínas de alta densidad (HDL).

Curcumina

El uso de suplementos de curcumina junto con cambios en la dieta, estilo de vida y/o actividad física condujo a cambios positivos en marcadores como los triglicéridos totales (TG), colesterol total (TC), circunferencia de la cintura (WC)…

Huevo

Estudios muestran que mayor consumo de huevos no se asoció con un mayor riesgo de mortalidad por causas, como accidente cerebrovascular o enfermedad respiratoria, mientras que otros lo asocian con un mayor riesgo de mortalidad general y relacionada con ECV, debiéndose tratar estos hallazgos con precaución y ser confirmados en estudios futuros. Varios hallazgos sugieren que los huevos deben consumirse en cantidades moderadas como parte de una dieta saludable.

Cacao

El cacao es rico en varios compuestos bioactivos como polifenoles. Entre los polifenoles, los flavonoles están recibiendo una atención considerable debido al posible efecto cardioprotector. Estos redujeron significativamente el colesterol de lipoproteínas de baja densidad y los triglicéridos, así como efectos beneficiosos en los biomarcadores cardiometabólicos para el metabolismo de los lípidos y la inflamación.

Microbiota

La microbiota puede influir en la reducción del colesterol al reducir su absorción, disminuir la reabsorción de sales biliares, por la transformación en otros metabolismos, la inhibición de la síntesis a través de la formación de ácidos grasos de cadena corta producidos en la fermentación, etc.

Se ha visto que la suplementación con Lactobacillus puede tener un efecto beneficioso sobre el colesterol de lipoproteínas de baja densidad y el colesterol total en adultos con sobrepeso u obesidad, y los triglicéridos plasmáticos en ayunas.

Tipo de alimentación y colesterol

Una estrategia de prevención de enfermedades cardiovasculares (ECV) se basa en la promoción de un estilo de vida sano, que incluye un patrón dietético más saludable, una mayor actividad física, un control del peso corporal y el abandono de hábitos tóxicos como tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.

Numerosos estudios indican que la dieta mediterránea tradicional, (patrón dietético de los pueblos que vivían alrededor del mar Mediterráneo) parece ser el patrón de alimentación más eficaz en la prevención de numerosas enfermedades crónicas, incluidas las ECV.

También se ha observado que las dietas veganas redujeron el peso corporal, índice de masa corporal (IMC), hemoglobina glucosilada (HbA 1c), colesterol total y colesterol de lipoproteínas de baja densidad.

Referencia bibliográfica

  1. Eslami, O., Khorramrouz, F., Sohouli, M., Bagheri, N., Shidfar, F., & Fernandez, M. L. (2022). Effect of nuts on components of metabolic syndrome in healthy adults with overweight/obesity: A systematic review and meta-analysis. Nutrition, metabolism, and cardiovascular diseases : NMCD, 32(11), 2459–2469. https://doi.org/10.1016/j.numecd.2022.07.015
  2. Azari, H., Morovati, A., Pourghassem Gargari, B., & Sarbakhsh, P. (2022). Beneficial effects of blueberry supplementation on the components of metabolic syndrome: a systematic review and meta-analysis. Food & function, 13(9), 4875–4900.
  3. Różański, G., Tabisz, H., Zalewska, M., Niemiro, W., Kujawski, S., Newton, J., Zalewski, P., & Słomko, J. (2023). Meta-Analysis of Exploring the Effect of Curcumin Supplementation with or without Other Advice on Biochemical and Anthropometric Parameters in Patients with Metabolic-Associated Fatty Liver Disease (MAFLD). International journal of environmental research and public health, 20(5), 4266. https://doi.org/10.3390/ijerph20054266)
  4. Zhao, B., Gan, L., Graubard, B. I., Männistö, S., Albanes, D., & Huang, J. (2022). Associations of Dietary Cholesterol, Serum Cholesterol, and Egg Consumption With Overall and Cause-Specific Mortality: Systematic Review and Updated Meta-Analysis. Circulation, 145(20), 1506–1520. https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.121.057642
  5. Chen, X., Guan, X., Tang, Y., Deng, J., & Zhang, X. (2022). Effects of cocoa products intake on cardiometabolic biomarkers of type 2 diabetes patients: a systematic review and meta-analysis based on both long-term and short-term randomised controlled trials. International journal of food sciences and nutrition, 73(5), 571–587. https://doi.org/10.1080/09637486.2022.2046711
  6. Termannsen, A. D., Clemmensen, K. K. B., Thomsen, J. M., Nørgaard, O., Díaz, L. J., Torekov, S. S., Quist, J. S., & Faerch, K. (2022). Effects of vegan diets on cardiometabolic health: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Obesity reviews : an official journal of the International Association for the Study of Obesity, 23(9), e13462. https://doi.org/10.1111/obr.13462

Dieta baja en FODMAP

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es una enfermedad gastrointestinal crónica remitente-recurrente. El tratamiento de la EII consiste en la disminución o eliminación de la actividad de la enfermedad y la optimización de la calidad de vida relacionada con la salud. La EII, que incluye la colitis ulcerosa (CU) y la enfermedad de Crohn (EC), es un grupo de enfermedades gastrointestinales crónicas con síntomas gastrointestinales funcionales (FGS) frecuentes, como dolor abdominal y distensión abdominal (1).

La incertidumbre de los síntomas y la imprevisibilidad de esta condición clínica es muy exigente para los pacientes con EII y deteriora su calidad de vida. Por lo tanto, es obvio que la calidad de vida de los pacientes puede verse afectada por el curso de la enfermedad (extensión, gravedad y patrón de recaída de los síntomas), la terapia prescrita (eficacia, efectos secundarios y carga de administración) y factores psicosociales (1).

Se han informado consistentemente tasas más altas de ansiedad y depresión y puntajes de calidad de vida más bajos en pacientes con EII con FGS. La etiología de estos síntomas gastrointestinales funcionales en la enfermedad inflamatoria intestinal sigue sin estar clara, y el daño gastrointestinal o el impacto psicológico de la EII pueden ser parcialmente responsables del proceso (1).

Los pacientes con EII con FGS, incluso en remisión, son más propensos a disbiosis, fases de recaída crónica, una respuesta inmune comprometida, mayor permeabilidad intestinal y un eje cerebro-intestino discordante que aquellos sin FGS (1).

La estructura dietética en sí misma causa inflamación intestinal. Una variedad de FGS pueden desencadenarse por la forma y el contenido de nutrientes de los alimentos ingeridos a través de una matriz de diferentes mecanismos, incluida la fermentación bacteriana que altera la microbiota intestinal, la inducción de distintos efectos de carga osmótica en el intestino delgado y el colon, la producción de gas en el tracto gastrointestinal, y la activación o supresión de las respuestas inmunes (1).

Una dieta baja en FODMAP se caracteriza por una ingesta limitada de carbohidratos de cadena corta que se absorben mal y son altamente fermentables en el intestino delgado como oligo, di, monosacáridos y polioles (FODMAP). La hipótesis mecanicista por la que se utiliza una dieta baja en FODMAP como posible alternativa terapéutica es que estos carbohidratos mal absorbidos llegan al colon sin digerir, donde son fermentados por la flora colónica, lo que conduce a una mayor osmolalidad luminal y generación de gases. En algunas personas, esta fermentación puede provocar síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, flatulencia, hinchazón y diarrea, comunes en los trastornos gastrointestinales funcionales (TFGID). La dieta baja en FODMAP consta de tres fases: exclusión, reintroducción y mantenimiento, ya que la fase de exclusión no se debe mantener indefinidamente (2).

En el síndrome del intestino irritable (IBS), se ha demostrado que una dieta baja en FODMAP (LFD) mejora los FGS al reducir el agua luminal inducida por la dieta, el gas colónico y, en consecuencia, la hipersensibilidad visceral inducida por la distensión luminal. Se ha afirmado que la intervención dietética proporciona una mejoría de los síntomas durante las etapas aguda y crónica de la EII. Puede mitigar la progresión de la enfermedad o evitar complicaciones potencialmente desastrosas al alterar la microbiota, el metaboloma, la función de barrera del huésped y la inmunidad innata (1)

En la revisión sistemática de Peng et al (1) el resultado principal fue que la alimetación baja en FODMAP puede mejorar las FGS en la EII. Se observó una mejoría de los síntomas de distensión abdominal, flatulencia o flatulencia, borborigmos, dolor abdominal y fatiga o letargo en pacientes con EII, excepto náuseas y vómitos. Por otro lado, la hipersensibilidad a los alimentos, la alergia a los alimentos, la intolerancia a los alimentos y la sensibilidad al gluten no celíaca se consideran responsables de estos síntomas relacionados con los alimentos.

La dieta baja en FODMAP ocupó el primer lugar en la gravedad del dolor abdominal, la gravedad de la hinchazón o distensión abdominal y el hábito intestinal, aunque para este último no fue superior a ninguna otra intervención. Una dieta baja en FODMAP fue superior a los consejos dietéticos de la British Dietetic Association (BDA)/National Institute for Health and Care Excellence (NICE) para la hinchazón o distensión abdominal (RR = 0,72; IC del 95 %: 0,55 a 0,94) (3).

Conclusión

La dieta baja en FODMAP despierta un interés creciente a nivel internacional y se ha propuesto como una de las terapias sintomáticas para el SII y un régimen complementario que alivia los síntomas de los trastornos gastrointestinales funcionales. Se afirma que una dieta baja en oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables (LFD) mejora los síntomas gastrointestinales funcionales (FGS). Se recomienda consumir LFD según el consejo profesional de profesionales de la salud para pacientes con EII con FGS problemáticos, especialmente aquellos en remisión (1).

Referencia bibliográfica

  1. Peng Z, Yi J, Liu X. A Low-FODMAP Diet Provides Benefits for Functional Gastrointestinal Symptoms but Not for Improving Stool Consistency and Mucosal Inflammation in IBD: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients. 2022 May 15;14(10):2072. doi: 10.3390/nu14102072. PMID: 35631213; PMCID: PMC9146862.
  2. Thomassen, R. A., Luque, V., Assa, A., Borrelli, O., Broekaert, I., Dolinsek, J., Martin-de-Carpi, J., Mas, E., Miele, E., Norsa, L., Ribes-Koninckx, C., Saccomani, M. D., Thomson, M., Tzivinikos, C., Verduci, E., Bronsky, J., Haiden, N., Köglmeier, J., de Koning, B., & Benninga, M. A. (2022). An ESPGHAN Position Paper on the Use of Low-FODMAP Diet in Pediatric Gastroenterology. Journal of pediatric gastroenterology and nutrition75(3), 356–368. https://doi.org/10.1097/MPG.0000000000003526
  3. Black, C. J., Staudacher, H. M., & Ford, A. C. (2022). Efficacy of a low FODMAP diet in irritable bowel syndrome: systematic review and network meta-analysis. Gut71(6), 1117–1126. https://doi.org/10.1136/gutjnl-2021-325214

Informe AGP – Diabetes Mellitus

Convivir con la diabetes conlleva controlar la alimentación. Una nutrición adecuada es uno de los pilares para el buen control y tratamiento de la diabetes, junto con la actividad física y el tratamiento farmacológico.

Esto, no obstante, no significa que no se pueda comer de todo, sino tan solo que habrá que tener en cuenta qué, cuánto y cuándo se come de cada grupo de nutrientes, con la ayuda de una adecuada educación nutricional. El objetivo es tener bajo control los niveles de glucosa en sangre, evitando que se eleven demasiado pero también que bajen en exceso. Consumir más hidratos de carbono de lo requerido puede provocar una hiperglucemia, pero no consumir los suficientes puede acarrear la situación contraria, una hipoglucemia (FEDE).

Dependiendo de las necesidades particulares de cada persona con diabetes, el profesional sanitario (endocrino y dietista-nutricionista, por ejemplo), debe hacerle recomendaciones específicas en cuanto a la composición de la dieta, atendiendo a qué tipo de diabetes padece y la necesidad de manejar cualquier complicación que haya podido surgir (FEDE).

Durante la última década, se han desarrollado NN TT que permiten que los pacientes con diabetes mantengan un mejor control de su patología y disfruten de una mayor autonomía en su día a día, reduciendo la incidencia de complicaciones de la diabetes y logrando, en definitiva, una mejora de la calidad de vida de las personas que conviven con la diabetes (FEDE).

A continuación os hablo del informe AGP.

¿Cuáles son los valores objetivos para pacientes con diabetes tipo 1 y 2 sin complicaciones ni situaciones especiales?

  1. Este informe permite condensar en una página todos los valores de glucosa recogidos por el sensor cada minuto durante el periodo de tiempo seleccionado (por lo general, de 14 días).
  2. % de tiempo que el sensor está activo: >70%. Esto indica que no ha habido huecos en los que el paciente se ha dejado de escanear.
  3. Tiempo en rango objetivo: es el tiempo que se mantiene la glucosa en cada rango (normal, hipos e hiper), que dependerá de cada paciente los rangos y objetivos. En la imagen, podemos ver los intervalos que se consideran adecuados para la población general (sin complicaciones ni situación especial: gestación, elevada edad).
  4. Glucosa promedio: Refleja la glucosa promedio de los últimos días selecionados detallado en diferentes tramos horarios. El objetivo es que se sitúe dentro del rango objetivo (dentro del margen verde)
  5. Indicador de gestión de glucosa (GMI): Nos informa en % de la exposición de la glucosa en un periodo corto de tiempo. El objetivo dependerá de cada paciente. Población general <7%
  6. Variabilidad de la glucosa: se refiere a la fluctuación de la glucosa de un individuo, ya sea dentro de un mismo día (intradía) o de un día a otro (interdía). El objetivo es un CV ≤36% (diabetes estable, es decir, poca variabilidad).
  7. Perfil de glucosa ambulatorio (AGP): La curva es un resumen de los valores de glucosa del periodo del informe, con la mediana(50%) y otros percentiles mostrados como si ocurrieran en un solo día. . El objetivo a perseguir es que la curva sea plana, estrecha y dentro del rango.
  8. Perfiles de glucosa diario: En estos perfiles vemos cómo ha sido la curva de glucosa de cada día durante 24 horas en reducido tamaño de los últimos 14 días (2 semanas de lunes a domingo).

Referencia bibliográfica

  1. Battelino, T., Danne, T., Bergenstal, R. M., Amiel, S. A., Beck, R., Biester, T., Bosi, E., Buckingham, B. A., Cefalu, W. T., Close, K. L., Cobelli, C., Dassau, E., DeVries, J. H., Donaghue, K. C., Dovc, K., Doyle, F. J., 3rd, Garg, S., Grunberger, G., Heller, S., Heinemann, L., … Phillip, M. (2019). Clinical Targets for Continuous Glucose Monitoring Data Interpretation: Recommendations From the International Consensus on Time in Range. Diabetes care42(8), 1593–1603. https://doi.org/10.2337/dci19-0028
  2. www.sediabetes.org

Ayuno intermitente

El ayuno intermitente puede definirse como una abstinencia voluntaria de alimentos y bebidas por períodos específicos y recurrentes, no debiéndose confundir con inanición, un estado de deficiencia nutricional crónica que no es voluntaria ni controlada. El ayuno induce la alteración coordinada de mecanismos metabólicos y transcripcionales.

Después de 12 a 36 horas de ayuno, el cuerpo humano entra en un estado fisiológico de cetosis caracterizado por niveles bajos de glucosa en sangre, disminución del depósito de glucógeno en hígado, y la producción hepática de cuerpos cetónicos derivados de la grasa, o cetonas, que sirven como fuente importante de energía para el cerebro.

Hay tres métodos de ayuno intermitente que incluyen el ayuno en días alternos, el ayuno periódico y la alimentación con restricción de tiempo, un patrón de alimentación basado en el ritmo circadiano que limita la ingesta diaria de alimentos (normalmente a ≤12 h/día).

Sobrepeso y obesidad

Algunas revisiones en pacientes adultos con sobrepeso u obesidad indican que el ayuno intermitente es tan eficaz para perder peso como las dietas estándar, concluyendo que una restricción de calorías diaria versus una restricción intermitente son igualmente efectivas para disminuir de peso y masa grasa.

Tanto la restricción energética intermitente como la continua lograron un efecto comparable en la promoción de la pérdida de peso y mejoras metabólicas, pero se necesitan ensayos a largo plazo para sacar conclusiones definitivas.

Enfermedades cardiovasculares

El ayuno intermitente mejora múltiples indicadores de la salud cardiovascular (presión sanguínea, frecuencia cardíaca en reposo, colesterol, lipoproteínas de alta y baja densidad, glucosa, triglicéridos…) reduciendo los marcadores de inflamación sistémica y estrés oxidativo asociados a la aterosclerosis.

Sin embargo, otros estudios reportan que los individuos que no desayunaron tuvieron mayor riesgo de aterosclerosis en comparación con aquellos que ingirieron altas calorías en el desayuno.

El ayuno intermitente es una estrategia terapéutica prometedora para controlar el peso y mejorar las disfunciones metabólicas en personas con sobrepeso u obesidad, pero se necesitan más ensayos clínicos a gran escala para confirmar estos hallazgos.

Diabetes Mellitus

Se ha visto que tanto la restricción energética intermitente como la continua lograron un efecto comparable en la promoción de la pérdida de peso y mejoras metabólicas, necesitándose ensayos a largo plazo para sacar conclusiones definitivas.

Otro artículo asoció una mayor pérdida de peso en pacientes con DM2 en comparación con una dieta/alimentación estándar, sin embargo, no se asoció con una mayor reducción de la HbA1c en comparación con la dieta estándar.

Conclusión

A pesar de la evidencia científica de los beneficios se deberán tomar en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Una alimentación con 5-6 comidas está muy arraigada en nuestra cultura y un cambio en ese patrón de alimentación podría no contribuir en la adherencia.
  • Realizar este tipo de ayuno genera hambre, irritabilidad y una capacidad reducida para concentrarse durante los períodos de restricción de alimentos, pudiéndose indicar ayuno en períodos cortos e ir aumentando poco a poco el tiempo.
  • Los planes de alimentación de ayuno parecen promover la pérdida de peso y pueden mejorar el metabolismo. Sin embargo, se necesita más investigación clínica para evaluar este tipo de restricción energética, ayuno óptimo, tamaño muestral, número de días de ayuno por semana, grado de restricción energética necesaria en los días de ayuno, etc.
  • Se debe garantizar que se satisfagan las necesidades nutricionales del paciente y proporcionar asesoramiento y educación alimentaria para evitar deficiencias nutricionales.
  • No está indicado este tipo de alimentación a personas que padecen o han padecido trastornos de la conducta alimentaria, tendencia al estrés y ansiedad.

Bibliografía

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