Category Archives: Nutrición Clínica

Edulcorantes sin azúcares

Los edulcorantes no azucarados (ENA), conocidos con diversos nombres, como edulcorantes de alta intensidad, edulcorantes bajos en calorías o sin calorías, edulcorantes no nutritivos, edulcorantes no calóricos y sustitutos del azúcar, se han desarrollado como alternativa a los azúcares libres.

La recomendación es pertinente para todos los edulcorantes no nutritivos, que en esta directriz se definen como todos los edulcorantes no nutritivos sintéticos y naturales o modificados que no se clasifican como azúcares. Entre los edulcorantes no nutritivos comunes se incluyen el acesulfamo K, el aspartamo, el advantamo, los ciclamatos, glucósidos de esteviol, el neotamo, la sacarina, la sucralosa, la estevia y los derivados de la estevia.

Se utilizan ampliamente como aditivos (E-) en alimentos preenvasados, bebidas y productos de cuidado personal (por ejemplo, dentífricos, enjuagues bucales), así como añadidos a alimentos y bebidas directamente por el consumidor.

Los ENA provocan el sabor dulce mediante la unión y activación de los receptores del sabor dulce situados en la cavidad bucal, con la consiguiente señalización al cerebro (antojos de dulce y deseo de la ingesta de azúcares).

Los ENA no son factores dietéticos esenciales y no tienen valor nutricional. El uso de los ENA no es la única forma de lograr una reducción de la ingesta de azúcares libres, existen alternativas viables compatibles con las características de una alimentación nutritiva, como el consumo de alimentos con azúcares naturales, como la fruta, cereales, tubérculos y bebidas no azucaradas.

Sustituir los azúcares libres de la dieta por fuentes de dulzor naturales, como las frutas, así como alimentos y bebidas no azucaradas mínimamente procesados, ayudarán a mejorar la calidad de la alimentación, y deberían ser las alternativas preferidas a los alimentos y bebidas que contienen azúcares libres.

Adultos

El consumo prolongado de ENA se asoció a un mayor riesgo de diabetes de tipo 2, enfermedades cardiovasculares (ECV), mortalidad por ECV, y un aumento del 10% del riesgo de muerte por todas las causas.

Una mayor ingesta se asocia con un aumento del 23% de riesgo de diabetes de tipo 2 cuando se consumen en bebidas endulzadas con ENA y un 34% de riesgo cuando se consumía como producto de mesa (es decir, añadido a alimentos y bebidas por el consumidor).

Una mayor ingesta de ENA se asoció con un mayor IMC y un mayor riesgo de obesidad incidente.

El uso de ENA (predominantemente sacarina) se asoció con un mayor riesgo de cáncer de vejiga

Mujeres embarazadas

Se halló un 25% más de riesgo de parto prematuro tardío (34-37 semanas) con mayor consumo de ENA durante el embarazo y mayor riesgo de aumento de peso, aumento de grasa corporal, asma, alergias y una peor función cognitiva en la descendencia.

Conclusión

La OMS sugiere que los edulcorantes no azucarados (ENA) no se utilicen como medio para lograr el control del peso o reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles.

La falta de pruebas que sugieran que el uso de los ENA sea beneficioso para el peso corporal u otras medidas de la grasa corporal a largo plazo, junto con los posibles efectos indeseables a largo plazo (mayor riesgo de enfermedades no transmisibles y muerte), superaban con creces cualquier posible efecto sobre la salud a corto plazo.

Los efectos indeseables en cualquier etapa del ser humano (niños, embarazadas, adultos, mayores) tienen mayor peso a la hora de evaluar los efectos deseables frente a los indeseables ya que se puede conseguir una reducción de la ingesta de azúcares libres y obtener los correspondientes beneficios para la salud sin el uso de los ENA.

Alma Palau, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas, explica que “el mensaje 0% azúcares enmascara el alto contenido en calorías, grasas o sal de estos productos procesados edulcorados, que llenan cada vez más los supermercados y que en ningún caso son saludables”. “De este modo -añade- no estamos ayudando a la transición hacia una alimentación más saludable, sino cronificando aún más los hábitos alimentarios perjudiciales para la salud”.

También Alma Palau afirma que «La educación alimentaria con dietistas-nutricionistas es, ahora más que nunca, urgente y necesaria, y la administración pública no puede retrasarlo más”.

Referencia bibliográfica

  1. Use of non-sugar sweeteners WHO guideline

¿Qué pasa con la carne roja?

La investigación emergente indica la importancia de la microbiota intestinal en la mediación de la relación entre la ingesta de carne y los resultados de salud humana.

La salud no es el único aspecto que las personas consideran al elegir consumir carne; las preocupaciones ambientales sobre el impacto de la carne (producción y distribución) y los altos costos de la carne, pueden influir en las elecciones de carne de las personas.

El consumo de la carne roja es un tema muy importante porque el consumo de carne roja y procesada todavía representa la mayor parte del consumo total de carne en los países desarrollados, incluido Estados Unidos.

  • La carne roja o procesada puede aumentar el riesgo de cáncer gástrico.

Carne roja: Los sujetos con una mayor ingesta de carne roja tenían un 41 % más de riesgo de cáncer gástrico.  Los sujetos tenían un riesgo 26 % mayor de cáncer gástrico por incremento de 100 g/día en el consumo de carne roja.  

Carne roja procesada: Los sujetos con mayor consumo de carne procesada tenían un 57 % más de riesgo de cáncer de estómago. los sujetos tenían un riesgo 72 % mayor de cáncer gástrico por incremento de 50 g/día en el consumo de carne procesada

Causas:

El hierro hemo, que se encuentra abundantemente en la carne roja, promueve la formación endógena de compuestos cancerígenos N-nitroso (NOC) [ 63 ]. Dado que los NOC afectan el alto grado de remanentes nitrogenados en el tracto gastrointestinal, lo que contribuye a la formación de aductos de ADN, se consideran factores de riesgo de cáncer gástrico, especialmente cáncer gástrico no cardiaco. Además, el daño al ADN que induce el hierro o el estrés oxidativo es un factor crítico para el crecimiento bacteriano en H. pylori, que es un importante factor de riesgo de cáncer gástrico.

El método de cocción o el tipo de procesamiento y conservación de la carne también puede ser uno de los factores de riesgo para el cáncer gástrico. Por ejemplo, las aminas heterocíclicas y los hidrocarburos aromáticos policíclicos se producen cuando la carne se cocina a alta temperatura.

Kim SR, Kim K, Lee SA, Kwon SO, Lee JK, Keum N, Park SM. Effect of Red, Processed, and White Meat Consumption on the Risk of Gastric Cancer: An Overall and Dose⁻Response Meta-Analysis. Nutrients. 2019 Apr 11;11(4):826. doi: 10.3390/nu11040826. PMID: 30979076; PMCID: PMC6520977.
  • La carne roja puede aumentar el riesgo de cáncer colorrectal, el cáncer de mama, la diabetes tipo 2 y la cardiopatía isquémica.

Investigaciones anteriores han demostrado ampliamente una asociación entre el consumo de carne roja y mayores riesgos para la salud humana. El estudio Global Burden of Diseases, Injuries and Risk Factors (GBD) 2019 estimó que 896 000 muertes se atribuyeron a la carne roja sin procesar consumo a nivel mundial en 2019. Esto ha llevado a recomendar limitar el consumo de carne roja.

Encontramos evidencia de asociación entre el consumo de carne roja sin procesar y el cáncer colorrectal, el cáncer de mama, la diabetes tipo 2 y la cardiopatía isquémica.

La relación entre la ingesta de carne roja sin procesar y la incidencia y mortalidad por causas combinadas aumentaba en todo el dominio de exposición.

Lescinsky H, Afshin A, Ashbaugh C, Bisignano C, Brauer M, Ferrara G, Hay SI, He J, Iannucci V, Marczak LB, McLaughlin SA, Mullany EC, Parent MC, Serfes AL, Sorensen RJD, Aravkin AY, Zheng P, Murray CJL. Health effects associated with consumption of unprocessed red meat: a Burden of Proof study. Nat Med. 2022 Oct;28(10):2075-2082. doi: 10.1038/s41591-022-01968-z. Epub 2022 Oct 10. PMID: 36216940; PMCID: PMC9556326.
  • La carne roja puede aumentar el riesgo de endometriosis

El mayor riesgo de endometriosis se asoció con un mayor consumo de carne roja. Si quieres saber más acerca de la endometriosis, puedes leer el artículo publicado en el blog.

https://ireneespada.com/endometriosis/: ¿Qué pasa con la carne roja?Arab, A., Karimi, E., Vingrys, K., Kelishadi, M. R., Mehrabani, S., & Askari, G. (2022). Food groups and nutrients consumption and risk of endometriosis: a systematic review and meta-analysis of observational studies. Nutrition journal21(1), 58.
https://doi.org/10.1186/s12937-022-00812-x
  • El consumo de carne roja altera nuestra microbiota:

↓ phylum Bacteroidetes y ↑ phylum Firmicutes ↓ especie Clostridium sp.

  • La carne roja o procesada puede aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.
Wang, Y., Uffelman, C. N., Bergia, R. E., Clark, C. M., Reed, J. B., Cross, T. L., Lindemann, S. R., Tang, M., & Campbell, W. W. (2023). Meat Consumption and Gut Microbiota: a Scoping Review of Literature and Systematic Review of Randomized Controlled Trials in Adults. Advances in nutrition (Bethesda, Md.)14(2), 215–237. https://doi.org/10.1016/j.advnut.2022.10.005
  • La carne roja o procesada puede aumentar el riesgo de mortalidad cardiovascular

Cada aumento de 10 gramos en el consumo de carne roja/procesada por día se asoció con un aumento del 1,8 % en el riesgo de mortalidad cardiovascular.

Bhandari B, Liu Z, Lin S, Macniven R, Akombi-Inyang B, Hall J, Feng X, Schutte AE, Xu X. Long-Term Consumption of 10 Food Groups and Cardiovascular Mortality: A Systematic Review and Dose Response Meta-Analysis of Prospective Cohort Studies. Adv Nutr. 2023 Jan;14(1):55-63. doi: 10.1016/j.advnut.2022.10.010. Epub 2022 Dec 22. PMID: 36811594; PMCID: PMC10102997.
  • La carne roja puede aumentar el riesgo de cálculos renales

Cada incremento de 100 g de consumo de carne roja se asoció significativamente con un mayor riesgo de cálculos renales

Asoudeh F, Talebi S, Jayedi A, Marx W, Najafi MT, Mohammadi H. Associations of Total Protein or Animal Protein Intake and Animal Protein Sources with Risk of Kidney Stones: A Systematic Review and Dose-Response Meta-Analysis. Adv Nutr. 2022 Jun 1;13(3):821-832. doi: 10.1093/advances/nmac013. PMID: 35179185; PMCID: PMC9156392.

Conclusión

Yo siempre comento que la alimentación y el ejercicio físico tiene un poder y una función única. Siendo la prevención mi favorita.

Llevando a cabo hábitos interesantes, vivirás sano y esto conlleva a tener más calidad de vida.

La medicina ha mejorado mucho, por lo tanto, ante la aparición de enfermedad o alteración en los parámetros bioquímicos, te mantendrás polimedicado/a durante mucho tiempo, pero seguirás enfermo/a.

Ácido úrico

La gota es una forma de artritis inflamatoria que resulta del depósito de cristales de urato monosódico en las articulaciones sinoviales y los tejidos blandos en el contexto de hiperuricemia, es decir, nivel elevado de ácido úrico sérico.

Es una enfermedad crónica y, a menudo, debilitante que se caracteriza por hinchazón, enrojecimiento y dolor recurrente en una o varias articulaciones que, si no se trata o se controla de forma deficiente, puede provocar una función musculoesquelética limitada, discapacidad relacionada con el trabajo y morbilidades significativas como hipertensión, enfermedades cardiovasculares, enfermedad renal crónica y mala calidad de vida relacionada con la salud. El paciente hiperuricémico es un candidato a presentar gota y cálculos renales de uratos.

Hablamos de hiperuricemia cuando los niveles de ácido úrico en sangre (pH 7,4 y 37 ºC) son superiores a 7 mg/dl en varones y mujeres posmenopáusicas, 6 mg/dl en mujeres premenopáusicas y 4 mg/dl en niños.

El aumento de sus concentraciones puede deberse por:

  • Incremento en la síntesis de ácido úrico por una anomalía primaria (errores genéticos)
  • Aumento del metabolismo de las nucleoproteínas (leucemias)
  • Trastornos con mayor proliferación de la muerte celular (psoriasis)
  • Disminución de la excreción renal de ácido úrico, por un posible defecto de carácter idiopático o por la disminución del aclaramiento renal de urato (transplantados de riñón y en pacientes con insuficiencia renal o enfermedades renales)

Tratamiento nutricional

La terapia dietética puede reducir los niveles de ácido úrico, retrasar las complicaciones de la gota y, en muchos casos, reducir o eliminar la necesidad de medicamentos convencionales. Una fuerte evidencia sugiere que la dieta es el factor más modificable en el manejo de la gota.

  1. Efecto protector
  • Alimentación mediterránea:

Una mayor ingesta de legumbres se asocia con un riesgo significativamente menor de gota. Las legumbres son ricas en purinas pero tienen un alto contenido de fibra, que podría unirse al ácido úrico en el intestino antes de la excreción. El consumo de huevo, frutas no cítricas, queso, pan integral y cacahuetes, presentes en un patrón alimentario mediterráneo, también se asocia con niveles más bajos de ácido úrico.

  • Alimentación baja en purinas:

Evitar el alcohol, las bebidas azucaradas, las comidas copiosas y el consumo excesivo de carnes y mariscos. Es recomendable evitar los alimentos con un nivel de purinas >75 mg/100 g.

La clave para disminuir el ácido úrico en pacientes con hiperuricemia asintomática o gota es consumir menos proteínas animales, menos ácidos grasos saturados y menos alcohol.

2. Factores de riesgo

Existen factores de riesgo no modificables (sexo, edad, raza y genética) y factores de riesgo modificables, como la dieta y el estilo de vida. Los pacientes con exceso de peso y obesidad (IMC > 25 kg/m 2 ) tienen un riesgo dos o tres veces mayor de gota en comparación con los pacientes con un IMC inferior a 25.

  • El aumento significativo en la ingesta de bebidas azucaradas (fructosa) y el uso de xenobióticos y alcohol, coincide con la tendencia secular de HP.

El papel de la fructosa en todas las fuentes de alimentos como factor de riesgo de HP incidental sigue sin estar claro. Además, hay una falta significativa de estudios de metanálisis que evalúen el papel de la fructosa en la dieta en la aparición de trastornos del metabolismo. 

  • Dieta occidental típica: basada en un alto consumo de carnes rojas y procesadas, granos refinados y comidas ricas en azúcar, está asociada con un riesgo 42 % mayor de desarrollar gota.
  • Dietas hiperproteicas o hipercalóricas.
  • El consumo de alimentos individuales como la cerveza, licor, vino, refrescos y carne (vacuno, cerdo o cordero) se ha relacionado con el aumento de ácido úrico.

Conclusión

Recomiendo enfatizar más la terapia del estilo de vida en las guías para el tratamiento de la hiperuricemia y la gota. Hay que hacer que los pacientes tomen conciencia de los efectos potenciales de la dieta y el estilo de vida, ya que es más fácil cuando los síntomas todavía están presentes en lugar de suprimirlos con medicamentos. Sentir cualquier efecto de la mejora del propio estilo de vida podría ser motivador y útil para reducir el uso a largo plazo de medicamentos.

Referencia bibliográfica

Sayehmiri K, Ahmadi I, Anvari E. Fructose Feeding and Hyperuricemia: a Systematic Review and Meta-Analysis. Clin Nutr Res. 2020 Apr 27;9(2):122-133. doi: 10.7762/cnr.2020.9.2.122. PMID: 32395442; PMCID: PMC7192665.

Yang J, Li G, Xiong D, Chon TY, Bauer BA. The Impact of Natural Product Dietary Supplements on Patients with Gout: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Evid Based Complement Alternat Med. 2020 Jan 23;2020:7976130. doi: 10.1155/2020/7976130. PMID: 32047527; PMCID: PMC7003261)

Ayoub-Charette S, Chiavaroli L, Liu Q, Khan TA, Zurbau A, Au-Yeung F, Cheung A, Ahmed A, Lee D, Choo VL, Blanco Mejia S, de Souza RJ, Wolever TM, Leiter LA, Kendall CW, Jenkins DJ, Sievenpiper JL. Different Food Sources of Fructose-Containing Sugars and Fasting Blood Uric Acid Levels: A Systematic Review and Meta-Analysis of Controlled Feeding Trials. J Nutr. 2021 Aug 7;151(8):2409-2421. doi: 10.1093/jn/nxab144. PMID: 34087940; PMCID: PMC8349131.

Vedder D, Walrabenstein W, Heslinga M, de Vries R, Nurmohamed M, van Schaardenburg D, Gerritsen M. Dietary Interventions for Gout and Effect on Cardiovascular Risk Factors: A Systematic Review. Nutrients. 2019 Dec 4;11(12):2955. doi: 10.3390/nu11122955. PMID: 31817107; PMCID: PMC6950134.

Major TJ, Topless RK, Dalbeth N, Merriman TR. Evaluation of the diet wide contribution to serum urate levels: meta-analysis of population based cohorts. BMJ. 2018 Oct 10;363:k3951. doi: 10.1136/bmj.k3951. PMID: 30305269; PMCID: PMC6174725.

Endometriosis y Alimentación

La endometriosis, caracterizada por el crecimiento de tejido similar al endometrio fuera de la cavidad uterina, es un trastorno ginecológico inflamatorio crónico altamente prevalente dependiente de estrógenos en mujeres en edad reproductiva en todo el mundo. Afecta a un estimado del 5 al 10 % de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo y se presenta con una constelación de síntomas debilitantes, que incluyen dismenorrea, dolor pélvico crónico, dispareunia e infertilidad 

En los últimos años, se ha prestado cada vez más atención al papel de la nutrición como factor de riesgo modificable y posible enfoque terapéutico complementario que puede influir en el desarrollo, la progresión y la sintomatología de la endometriosis. La justificación para incorporar la nutrición en el manejo clínico de la endometriosis radica en su capacidad para modular mecanismos clave implicados en la fisiopatología de la enfermedad: inflamación sistémica crónica, estrés oxidativo, metabolismo de estrógenos y disfunción inmunitaria.

Tratamiento nutricional

Las dietas ricas en frutas, verduras, cereales integrales y ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (AGPI) se han asociado con un riesgo reducido de endometriosis y un mejor control de los síntomas. Por el contrario, el alto consumo de carnes rojas y procesadas, grasas trans y azúcares refinados se ha correlacionado con un mayor riesgo de endometriosis y una exacerbación de los síntomas.

Se ha observado que las mujeres con endometriosis consumen menos vegetales, omega-3, lácteos y más carne roja, café y grasas trans. Además, presentaban una menor ingesta de micronutrientes clave (zinc, calcio, potasio y fósforo).

  • Carne roja:  La carne roja es otro factor dietético que puede estar relacionado con un mayor riesgo de endometriosis porque puede afectar los niveles de estrógeno que están involucrados en la patogénesis de la endometriosis al promover la expresión y liberación de factores proinflamatorios.
  • Grasas saturadas, trans y w-6: se han asociado con la regulación positiva de mediadores proinflamatorios involucrados en la señalización nociceptiva y la fisiopatología de las lesiones endometriósicas. 

INTERVENCIONES DIETÉTICAS:

Se ha visto que la terapia de supresión hormonal y la suplementación dietética fueron igualmente efectivas para reducir el dolor pélvico no menstrual.

  • Dieta mediterránea:

Ha surgido como una de las más prometedoras en el contexto de la endometriosis. Caracterizada por una alta ingesta de verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos, pescado y aceite de oliva virgen extra, junto con un consumo limitado de carnes rojas y procesadas y azúcares refinados. La dieta mediterránea no implica solo la suplementación de ciertos antioxidantes, sino más bien una serie de hábitos alimenticios y, por lo tanto, puede mejorar el dolor ejerciendo efectos antiinflamatorios y antioxidantes bien establecidos. 

Se ha demostrado que el pescado y los aceites de oliva virgen extra ejercen efectos antiinflamatorios. En concreto, el aceite de oliva virgen extra, que contiene la sustancia oleocantal, presenta una estructura similar a la molécula ibuprofeno, y ambos actúan por el mismo mecanismo, es decir, por inhibición de la ciclooxigenasa. 

El consumo de aceite de pescado (omega-3) puede conducir a reducciones significativas en el dolor pélvico y el tamaño de las lesiones, lo que destaca su potencial como estrategia dietética terapéutica.

Además, el aumento de la cantidad de fibras proporciona un efecto eupéptico, mientras que los alimentos ricos en magnesio podrían prevenir un aumento en el nivel de calcio intracelular y promover la relajación del útero.

La naturaleza rica en antioxidantes de la dieta mediterránea, debido al consumo de frutas y verduras, se ha relacionado con un riesgo reducido de endometriosis, potencialmente debido a la presencia de betacriptoxantina en estos alimentos

  • Baja en FODMAP:

Debido a la característica de los FODMAP de absorción insuficiente y su fermentación consecutiva por bacterias, su producción de gas tiende a causar una extensión intestinal abdominal que puede provocar dolor y modificación de la motilidad intestinal. Enfermedades como el síndrome del intestino irritable y la endometriosis vienen acompañadas de hipersensibilidad visceral. Se relaciona con mejoras significativas en el dolor abdominal, la hinchazón, la consistencia de las heces y la calidad de vida en particular el dolor pélvico crónico, el bienestar emocional y el funcionamiento social. Identificar y abordar las sensibilidades alimentarias individuales, en particular al gluten, los lácteos y los fodmaps puede mejorar los síntomas gastrointestinales e inflamatorios en personas susceptibles.

  • Dieta vegetariana:

Se ha demostrado que los patrones dietéticos basados ​​en plantas, ricos en antioxidantes, fitoquímicos, fibra dietética y micronutrientes esenciales, reducen la inflamación sistémica, modulan la actividad de los estrógenos y alivian el dolor pélvico. Además, el uso de plantas medicinales, como la curcumina y el jengibre, ha demostrado efectos antiinflamatorios y antiproliferativos en estudios preclínicos. Conducen a una disminución en la biodisponibilidad del estrógeno, el estrógeno juega un papel en la inducción de la proliferación del tejido endometrial extrauterino. Por otro lado, un mayor consumo de frutas y vegetales verdes puede ser protector porque puede disminuir los marcadores inflamatorios como la interleucina-6 (IL-6) que están elevados en mujeres diagnosticadas con endometriosis.

  • Suplementación:

Compuestos como el resveratrol, la curcumina, la N-acetilcisteína (NAC), los ácidos grasos omega-3 y la quercetina tienen el potencial de inhibir la angiogénesis, reducir el daño oxidativo, modular las vías inflamatorias y atenuar el dolor. Su uso podría ser particularmente beneficioso en pacientes con síntomas persistentes a pesar de las intervenciones dietéticas y de estilo de vida, o en combinación con la terapia farmacológica.

  • Educación nutricional individualizada:  

Los participantes experimentaron un aumento en el bienestar y una disminución de los síntomas después de los cambios en su dieta y estilo de vida. También sintieron que los cambios en la dieta condujeron a mayores niveles de energía y una comprensión más profunda de cómo podrían afectar su salud al escuchar las reacciones de su cuerpo.

Conclusión

La nutrición representa una frontera prometedora en el manejo integral de la endometriosis para tratar los síntomas relacionados con la endometriosis como es la reducción significativa del dolor. El vínculo entre la dieta y la endometriosis es importantísimo debido al potencial de los componentes antiinflamatorios presentes en los alimentos para mitigar la endometriosis. En la planificación dietética del paciente con endometriosis hay que garantizar el consumo y absorción adecuada de fibra, prebióticos, probióticos, flavonoides, fitoquímicos, vit D, magnesio, calcio, W-3, Vit. A, Vit C y Vit E.

Referencia bibliográfica

Actualizado en 2026

  1. Barrea L, Verde L, Annunziata G, Chedraui P, Petraglia F, Cucalón G, Camajani E, Caprio M, Gorini S, Iorio GG, Di Girolamo R, Carbone L, Chapela S, Frias-Toral E, Muscogiuri G. Effectiveness of Medical Nutrition Therapy in the Management of Patients with Obesity and Endometriosis: from the Mediterranean Diet To the Ketogenic Diet, Through Supplementation. The Role of the Nutritionist in Clinical Management. Curr Obes Rep. 2025 Sep 8;14(1):68. doi: 10.1007/s13679-025-00662-8. PMID: 40920291; PMCID: PMC12417264.
  2. Matek Sarić M, Sorić T, Sarić A, Marušić E, Čoklo M, Mavar M, Ljubičić M, Lisica Šikić N. The Role of Plant-Based Diets and Personalized Nutrition in Endometriosis Management: A Review. Medicina (Kaunas). 2025 Jul 13;61(7):1264. doi: 10.3390/medicina61071264. PMID: 40731893; PMCID: PMC12299565.
  3. Nirgianakis K, Egger K, Kalaitzopoulos DR, Lanz S, Bally L, Mueller MD. Effectiveness of Dietary Interventions in the Treatment of Endometriosis: a Systematic Review. Reprod Sci. 2022 Jan;29(1):26-42. doi: 10.1007/s43032-020-00418-w. Epub 2021 Mar 24. PMID: 33761124; PMCID: PMC8677647.
  4. Arab A, Karimi E, Vingrys K, Kelishadi MR, Mehrabani S, Askari G. Food groups and nutrients consumption and risk of endometriosis: a systematic review and meta-analysis of observational studies. Nutr J. 2022 Sep 22;21(1):58. doi: 10.1186/s12937-022-00812-x. PMID: 36138433; PMCID: PMC9503255.

Artritis Reumatoide

Definición

La artritis reumatoide (AR) es un trastorno inflamatorio crónico y autoinmune que afecta principalmente a las articulaciones. Las manifestaciones clínicas de la AR incluyen dolor articular, rigidez, hinchazón, así como destrucción articular y manifestaciones sistémicas. La AR puede causar daño articular progresivo y discapacidad. Los factores de riesgo para la AR son genéticos y no genéticos, incluidos el tabaquismo, los cambios en la microbiota, el sexo femenino, la dieta occidental y los factores étnicos (1). Los efectos de las intervenciones dietéticas para la AR ocurren a partir de los tres meses (2).

Intervenciones dietéticas

  • La terapia nutricional para la AR tiene como objetivo atenuar la inflamación alterando la proporción de ácidos grasos ω-6 a ω-3 y aumentando los antioxidantes. La reducción del ácido araquidónico (AA), un ácido graso ω-6, es particularmente relevante. El AA es el precursor de los eicosanoides, que están involucrados en una variedad de funciones y reacciones celulares. Los eicosanoides también son mediadores de la inflamación y la cantidad de AA liberada de la membrana celular determina la intensidad de la inflamación. Cuando hay menos AA en la membrana celular, se libera menos AA y se forman menos eicosanoides. El ácido graso ω-3 eicosapentaenoico (EPA) reduce el contenido de AA en las membranas celulares, dando como resultado menor AA disponible para la oxidación a mediadores inflamatorios (1).
  1. Las dietas vegetarianas contienen menos AA que las dietas con carne, mientras que las dietas veganas prácticamente no contienen AA. Por lo tanto, las dietas vegetarianas y veganas pueden influir favorablemente en la inflamación (1,3).
  2. La dieta mediterránea (DM) se caracteriza por la abundancia de alimentos vegetales como cereales sin refinar, frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva virgen extra; consumo moderado de aves, productos lácteos y huevos; y bajo consumo de dulces y carnes rojas. La DM demostró mejoras modestas en general en la AR estable y moderadamente activa (2). Se debe tener especial consideración al recomendar la dieta mediterránea a pacientes con AR, ya que la sensibilidad al gluten es más común en pacientes con enfermedades reumáticas que en la población general (1).
  3. Suplementación de W-3: En estudios que involucraron la administración de ácidos grasos omega-3 (≥2.7 g/d), aceite de pescado u otros aceites (onagra), pareció haber una reducción en la actividad de la enfermedad de AR, una menor tasa de fracaso de la farmacoterapia y podría ayudar a reducir el requerimiento diario de antiinflamatorios no esteroideos y el consumo concomitante de analgésicos (2)
  • El impacto de las fibras dietéticas y la actividad metabólica del microbioma intestinal contribuye aún más al efecto antiinflamatorio de las dietas vegetarianas, veganas o mediterráneas. En pacientes con AR, una alimentación rica en fibra aumenta los ácidos grasos de cadena corta antiinflamatorios, disminuye las citocinas proinflamatorias y altera favorablemente la composición del microbioma intestinal. La carne roja, la sal o incluso la ingesta excesiva de alimentos pueden actuar como desencadenantes, como se mencionó anteriormente, mientras que, por el contrario, el pescado, la fruta y las verduras actúan como «moderadores», reduciendo la inflamación (2)
  1. Probióticos: La triada «dieta, microbiota y permeabilidad intestinal” es el foco de revisiones recientes. La respuesta inflamatoria crónica inducida por la disbiosis intestinal puede contribuir de manera crítica al desarrollo de enfermedades reumáticas. Por lo tanto, es posible que las dietas que eliminen los grupos de alimentos que desencadenan una respuesta alérgica o inflamatoria resulten en una reducción de la inflamación al alterar la población de microbiota intestinal. De acuerdo con estos resultados, se ha demostrado que los probióticos reducen las citocinas proinflamatorias (2).

Referencia bibliográfica

  1. Schönenberger KA, Schüpfer AC, Gloy VL, Hasler P, Stanga Z, Kaegi-Braun N, Reber E. Effect of Anti-Inflammatory Diets on Pain in Rheumatoid Arthritis: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients. 2021 Nov 24;13(12):4221. doi: 10.3390/nu13124221. PMID: 34959772; PMCID: PMC8706441.
  2. Philippou, E., Petersson, S. D., Rodomar, C., & Nikiphorou, E. (2021). Rheumatoid arthritis and dietary interventions: systematic review of clinical trials. Nutrition reviews79(4), 410–428. https://doi.org/10.1093/nutrit/nuaa033
  3. Sidhu, S. R. K., Kok, C. W., Kunasegaran, T., & Ramadas, A. (2023). Effect of Plant-Based Diets on Gut Microbiota: A Systematic Review of Interventional Studies. Nutrients15(6), 1510. https://doi.org/10.3390/nu15061510